Los efectos a largo plazo incluyen riesgo de adicción, riesgo de contraer VIH y hepatitis, problemas dentales graves, comezón intensa que origina lesiones en la piel al rascarse, y paranoia.
El consumo a largo plazo de la metanfetamina tiene muchas otras consecuencias negativas, entre ellas:
*Pérdida excesiva de peso
adicción
*Problemas dentales graves («boca de metanfetamina»)
*Comezón intensa que lleva a lesiones en la piel producidas al rascarse
ansiedad
*Cambios en la estructura y el funcionamiento del cerebro
*Confusión
*Pérdida de la memoria
*Problemas para dormir
*Comportamiento violento
*Paranoia (desconfianza extrema e injustificada de los demás)
*Alucinaciones (sensaciones e imágenes que parecen reales pero no lo son)